Hay un momento en la organización de una boda en el que todo empieza a sentirse un poco más real: cuando elegís las invitaciones.
Hasta entonces puede que hayáis hablado de lugares, flores, vestidos, colores o ideas guardadas en Pinterest. Pero la invitación es una de las primeras piezas que convierte todas esas referencias en algo tangible.
Y también será, para muchos invitados, el primer contacto con vuestra boda.
Por eso elegir las invitaciones no consiste únicamente en encontrar un diseño bonito. Se trata de encontrar uno que tenga sentido con vosotros, con el tipo de celebración que estáis preparando y con todo lo que vendrá después.
Antes de elegir la invitación, pensad en vuestra boda
Es fácil empezar buscando modelos de invitaciones y guardar decenas de diseños diferentes.
Pero antes de elegir papel, tipografías o sobres merece la pena responder algunas preguntas:
- ¿Cómo imagináis vuestra boda?
- ¿Será elegante, natural, mediterránea, clásica, minimalista o divertida?
- ¿Dónde se celebrará?
- ¿Qué colores estarán presentes?
- ¿Queréis una celebración muy formal o más relajada?
- ¿Hay algún detalle de vuestra historia que queráis incorporar?
Estas respuestas os ayudarán a reducir opciones y evitar elegir una invitación preciosa que después no tenga ninguna relación con el resto de la boda.
La invitación debería dar una pista de lo que ocurrirá después
No es necesario revelar todos los detalles de la boda, pero sí puede transmitir una primera sensación.
Una boda junto al mar puede inspirar papeles naturales, tonos suaves, azules empolvados, verdes o ilustraciones relacionadas con el paisaje.
Una celebración elegante en una finca puede funcionar con composiciones más sobrias, tipografías serif y acabados especiales.
Una boda llena de color puede empezar precisamente con una invitación atrevida que rompa con lo tradicional.
La idea no es crear una invitación temática, sino conseguir que exista coherencia entre lo que recibe el invitado y lo que encontrará el día de la boda.
¿Qué estilo de invitación de boda elegir?
Invitaciones de boda minimalistas
Funcionan muy bien para parejas que buscan un diseño limpio, actual y elegante.
Suelen utilizar pocos elementos, mucho espacio en blanco, tipografías cuidadas y una paleta de colores reducida.
En este tipo de diseño, el papel y la impresión cobran todavía más importancia porque no hay elementos decorativos que oculten los detalles.
Invitaciones de boda románticas
Las flores, ilustraciones delicadas, acuarelas, tonos empolvados y tipografías manuscritas pueden ayudar a crear una estética más romántica.
La clave está en evitar sobrecargar la composición para que siga sintiéndose actual y personal.
Invitaciones naturales o mediterráneas
Son especialmente apropiadas para bodas al aire libre, fincas, celebraciones junto al mar o entornos naturales.
Papeles con textura, verdes suaves, tonos arena, terracota, ilustraciones botánicas y materiales naturales pueden formar parte del diseño.
Invitaciones clásicas y elegantes
Una invitación clásica no tiene por qué parecer antigua.
Tipografías serif, composiciones equilibradas, papeles de calidad, relieves, stamping o letterpress pueden crear un resultado atemporal y sofisticado.
Invitaciones originales y llenas de personalidad
Si ninguna de las categorías anteriores os representa, mejor.
La invitación también puede construirse completamente alrededor de vuestra historia.
Una ilustración de un lugar importante, un formato diferente, una combinación inesperada de colores o un elemento gráfico creado para vosotros puede convertirla en una pieza única.
El papel cambia completamente una invitación
Dos diseños idénticos pueden transmitir sensaciones muy diferentes dependiendo del papel elegido.
No solo importa el gramaje. También entran en juego la textura, el tono, la composición y la forma en la que responde a la impresión.
Algunas opciones habituales son:
- Papeles lisos de alto gramaje.
- Papeles texturizados.
- Papel algodón.
- Papeles reciclados.
- Papeles con bordes artesanales.
- Papeles especiales para técnicas como letterpress o stamping.
Si podéis tocar las muestras antes de decidir, hacedlo.
La papelería también se experimenta con las manos.
Elegir los colores de las invitaciones
Los colores pueden partir de la decoración de la boda, del lugar, de la estación del año o simplemente de tonos que os representen.
No es obligatorio utilizar exactamente los mismos colores en toda la celebración.
Lo importante es trabajar dentro de una paleta coherente.
Por ejemplo, si vuestra boda utiliza verdes, crema y tonos tierra, la invitación puede centrarse únicamente en dos de ellos y dejar que el resto aparezca más adelante en la papelería del día.
Así conseguís variedad sin perder identidad.
Tipografías: mucho más importantes de lo que parecen
La tipografía puede hacer que un mismo texto parezca elegante, romántico, contemporáneo o informal.
Por eso conviene elegirla según el tono de la boda y no únicamente porque resulte bonita por separado.
También debe ser legible.
Una caligrafía puede funcionar perfectamente para nombres o pequeñas frases, pero probablemente no sea la mejor elección para toda la información práctica.
Combinar dos tipografías suele ofrecer suficiente variedad para crear jerarquía sin complicar el diseño.
¿Invitación sencilla o con varias piezas?
Depende de la cantidad de información que necesitéis comunicar.
Una boda sencilla puede resolverse con una única tarjeta.
Pero si necesitáis explicar alojamiento, transporte, dress code o facilitar una web de boda, puede ser más interesante crear un pequeño conjunto.
Por ejemplo:
- Invitación principal.
- Tarjeta de información.
- Tarjeta RSVP.
- Mapa o indicaciones.
- QR hacia la web.
Separar la información ayuda a mantener el diseño limpio y convierte la apertura del sobre en una pequeña experiencia.
Los sobres también forman parte del diseño
El sobre es lo primero que verá vuestro invitado.
Por eso no debería tratarse siempre como un elemento secundario.
Puede utilizar un color de la identidad visual, incluir un forro interior, llevar los nombres escritos a mano o cerrarse mediante una pegatina, una cinta o un sello de lacre.
No hace falta añadir muchos detalles.
A veces basta con elegir bien el color y el papel para que todo el conjunto cambie.
¿Merecen la pena los acabados especiales?
Depende del resultado que busquéis y del presupuesto.
Algunos acabados pueden aportar muchísimo carácter:
- Stamping.
- Letterpress.
- Relieve.
- Troquelados.
- Sellos de lacre.
- Caligrafía.
- Ilustraciones a medida.
No es necesario utilizarlos todos.
De hecho, suele resultar mucho más elegante elegir uno o dos detalles especiales y darles protagonismo.
Invitación de colección o invitación personalizada
Las dos opciones pueden ser buenas dependiendo de lo que necesitéis.
Una colección permite elegir un diseño previamente creado y adaptarlo con vuestros datos, colores o determinadas opciones de personalización.
Es una alternativa ideal si encontráis un diseño que encaja con vosotros y queréis simplificar el proceso.
Una invitación diseñada a medida parte desde cero y permite incorporar vuestra historia, un concepto concreto o elementos visuales completamente propios.
Es especialmente interesante cuando queréis desarrollar una identidad visual que continúe después en toda la boda.
No elijáis la invitación pensando únicamente en tendencias
Las tendencias pueden ser una fuente de inspiración, pero no deberían decidir por vosotros.
Una combinación de colores puede estar muy presente este año y dejar de estarlo al siguiente.
Vuestras invitaciones, en cambio, probablemente acabarán guardadas en una caja, un álbum o un rincón especial durante mucho tiempo.
Elegid algo que os siga representando cuando la tendencia haya pasado.
La importancia de crear una papelería coherente
La invitación puede ser el punto de partida de todo el universo visual de la boda.
Colores, tipografías e ilustraciones pueden continuar después en:
- Minutas.
- Meseros.
- Seating plan.
- Marcasitios.
- Cartelería.
- Etiquetas.
- Detalles personalizados.
No es necesario que todas las piezas sean iguales.
Lo importante es que cuando las veáis juntas parezca evidente que pertenecen a la misma boda.
Cómo trabajamos las invitaciones en Miss Cherry
En Miss Cherry no entendemos la invitación únicamente como una tarjeta que informa de una fecha y un lugar.
Es una de las primeras oportunidades para empezar a contar vuestra historia.
Por eso el diseño puede partir de vuestra personalidad, del lugar donde os casaréis, de los colores que os representan o de pequeños detalles que tengan significado para vosotros.
Y si queréis ir un paso más allá, esa misma identidad puede convertirse en el hilo conductor de toda la papelería y el wedding branding de la boda.
Porque no hacemos papelería simplemente bonita. Diseñamos piezas capaces de emocionar antes incluso de que empiece la celebración.
En resumen: ¿cómo elegir las invitaciones de boda?
Antes de decidir, pensad en vuestra boda como un conjunto.
- Definid el estilo que queréis transmitir.
- Elegid una paleta de colores coherente.
- Dad importancia al papel y las tipografías.
- Incluid únicamente la información necesaria.
- Valorad si necesitáis una o varias piezas.
- Utilizad acabados especiales solo cuando aporten algo.
- Elegid un diseño que hable realmente de vosotros.
La invitación perfecta no es necesariamente la más elaborada ni la que sigue todas las tendencias.
Es aquella que, al verla, sentís que vuestra boda ya ha empezado.